
Todavía no hace frío ni en las calles del barrio viejo se huele ese incomparable aroma matinal a madera quemada de las antiguas estufas de leña. Todavía no hay niebla, ni ondean las banderetas, bueno….puede que todavía haya alguna del año pasado, desde que son de plástico es lo que tiene, pero todavía no se han puesto, ni el cartel, ni se han repartido los programas, ni nada de eso.
Lo que sucede es como cuando pones tu oreja dentro de una caracola y oyes olas de ese mar lejano, parece que estás allí. Me explicaré:
Hace unos días, aprovechando que se había hecho una grabación en la nave de Rampa, se propuso que, ya que estaba el tinglado montado, se podían grabar algunas de las canciones típicas de las fiestas de San Martín, y así fue. Se convocó a la comisión, la comité, Mainates y viejos comisionistas y colaboradores varios que acostumbran a ser satélites de los actos de las fiestas y se hizo la grabación.
Lo que en un primer momento se pensó que iba a ser un descontrol, pensamiento lógico ante el elenco de personajes que acudieron a la cita, se convirtió en un momento mágico, entrañable y me atrevería a decir que hasta profesional, sí, realmente somos verdaderos profesionales de las fiestas del barrio…je,je,je….
No, me refería a que todo el mundo se tomo en serio su papel y quedo una grabación muy digna, que pronto tendréis todos el placer de escuchar y será un aliciente más para las venideras fiestas.
Yo tuve la desgracia de no poder acudir, y me penará mientras viva, las cosas a veces se tercian así, pero cuando al día siguiente me pusieron la grabación, no sólo ví a Usúa braceando en su encomiable labor de director de orquesta, sino que en mi mente pude ver las caras de emoción de todos los que participaron, pude oír las risas, los abrazos e ilusión de los Mainates y más aún, mi mente viajó más allá y de repente me encontré sentado en las escaleras de la bodega de Barbereta o con el porrón de Carletes en casa de Bara y me transporté a la ronda, esa es la magia de la grabación para los que sentimos la fiesta. Realmente, desde que las notas del “Once del once” volvieron al aire, se destapó el bote de las esencias y San Martín ya está en el ambiente.
¡ Viva San Martín! ¡Y la gente que desinteresadamente hace y vive la fiesta!
Ya falta menos…
Moretti